Los frutos del bosque son ricos en antocianinas, un grupo de pigmentos antioxidantes cuyos beneficios vale la pena perseguir.
Las antocianinas contribuyen con su acción antioxidante a proteger el hígado del daño producido por sustancias tóxicas, incluido el alcohol. También se ha comprobado que ayudan a mejorar los niveles de colesterol.
Encontrarás antocianinas en otros vegetales de color morado, como la berenjena o la lechuga hoja de roble. Sin embargo, las bayas presentan en general una actividad antioxidante muy superior a otros alimentos.
Puedes tomarlas como tentempié, añadir a mueslis o ensaladas o, por qué no, convertirlas en ingrediente de tus batidos y smoothies.