Colitis e Intestino Irritable

El síndrome del intestino irritable (SII) y la
colitis son padecimientos que afectan el
intestino, y que suelen considerarse como la
misma enfermedad.
Ambos, implican una actividad intestinal alterada
y la aparición de malestares abdominales como
dolor, cambios en la frecuencia de evacuación,
hinchazón, presencia de gases y otros síntomas
que afectan significativamente la vida cotidiana.
Específicamente, el término “colitis” se refiere
simplemente a una inflamación o irritación del
colon, es decir, de la última sección del intestino.
El sistema nervioso también puede tener un papel
importante en la motilidad intestinal; tan es así que
algunas personas “auto diagnosticadas” con colitis,
han notado mejoría gracias a los tratamientos
indicados para los trastornos del sistema nervioso,
y no a los tratamientos o terapias farmacológicas
de acción local intestinal.
La inflamación relacionada con la ingesta
repetida de algunos alimentos induce un
estado inflamatorio que se relaciona con
la mayoría de los síntomas de la colitis y el
intestino irritable.
La reciente evolución de la investigación científica ha
identificado la estrecha relación entre los síntomas
del intestino irritable, el aumento de la inflamación
y la permeabilidad en el intestino.
De hecho, un intestino inflamado no puede realizar
correctamente su trabajo de filtrado y absorbimiento,
provocando así todos los síntomas descritos.
Por lo tanto, la inflamación alimentaria es una de las
principales causas de la colitis y del SII; el conocimiento
de la relación entre la inflamación y el intestino ha
conducido acutalmente a un cambio radical en la
comprensión de estas enfermedades.
Una sensibilidad al gluten no celíaca,
o un exceso de alimentos con
proteínas de la leche, explican
la causa real del trastorno
mucho mejor que el tan comúnmente presunto
culpable “estrés”.
¿Qué hacer?
A excepción de la colitis aguda y repentina, con
dolores abdominales intensos y fiebre, para la cual
es necesaria una evaluación clínica del médico, la
primera arma terapéutica a utilizar es el estudio de los
niveles inflamatorios (BAFF y PAF) y el Perfil Personal
Alimentario a través del Food Inflammation Test.
Siguiendo los esquemas nutricionales propuestos,
en función del nivel de inflamación y los desequilibrios
dietéticos individuales, se restablecen los hábitos
alimenticios correctos para alcanzar rápida y
fácilmente la recuperación del bienestar, apoyando
a nivel nutricional cualquier terapia indicada a
nivel clínico.
Otras sugerencias
En el caso de colitis o colon irritable, la tendencia es eliminar
muchos alimentos de la dieta, en lugar de eso,
es importante entender que no hay alimentos malos
o buenos, sino que se puede encontrar un equilibrio
individual de acuerdo con el Perfil Personal Alimentario
que surge como resultado del Food Inflammation
Test, el cual propone una dieta de rotación, y nunca
de eliminación.
Los problemas digestivos específicos pueden ayudarse
con el uso de enzimas digestivas durante ciclos terapéuticos,
tomándolas antes de cada comida. Además,
el uso de probióticos puede ser muy útil para
reequilibrar la flora intestinal y estimular una acción
antiinflamatoria y, que por tanto elimine el aire presente
y la sensación de hinchazón.
En casos particulares, determinar los niveles de calprotectina
y elastasa fecal, asi como un coprocultivo para
detectar hongos y parásitos, puedieran proporcionar
otros indicios precisos para el tratamiento terapéutico.
Durante años se pensó que el intestino solo realizaba
funciones de absorción, mientras que hoy en día
sabemos claramente cuán importante es su papel en
el funcionamiento del sistema inmunológico, en resumidas
cuentas: “si la barriga está bien, todo el cuerpo
está bien”.

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