Artritis y Dolor de Articulaciones

Existe una estrecha relación entre artritis y nutrición.
Los dolores reumáticos generalizados, mialgia, y todas las patologías relacionadas con el dolor de los músculos y articulaciones, pueden depender del nivel de algunas citoquinas inflamatorias asociadas
con los alimentos y con el tipo de dieta.
El estudio de la inflamación de los alimentos y el establecimiento
de una dieta que respete el Perfil Personal Alimentario, puede contribuir positivamente al manejo del trastorno, aunado a las terapias en curso.
La artritis reumatoide, psoriásica o reactiva, y en general todas las formas de dolor articular, están relacionadas con la presencia de citoquinas inflamatorias que el cuerpo trata de “diluir” con un suministro local de líquidos, generando hinchazón y dificultad en
el movimiento, dolor y rigidez. Todos los síntomas, en muchos casos, pueden reducirse y, a veces resolverse mediante un estudio nutricional personalizado.
Existe una relación directa entre los alimentos consumidos y las manifestaciones dolorosas de la artritis. Una dieta personalizada ayuda a reducir la inflamación y el dolor que ésta causa.
Desde 2007, las evidencias científicas ha definido que la artritis puede depender tanto del tipo de alimento consumido (reflejado en el estudio del Perfil Personal Alimentario) como de la forma en que los carbohidratos y las proteínas se combinan en las comidas. Las indicaciones de la Escuela de Salud Pública de Harvard, son una parte integral de los protocolos terapéuticos que las personas con estas sintomatologías pueden seguir.
Un intestino inflamado debido a la ingesta excesiva de ciertos alimentos, puede estimular la producción de BAFF y PAF, citoquinas que contribuyen a inducir y mantener fenómenos dolorosos.
Por lo tanto, la inflamación alimentaria debe considerarse como una de las principales causas de artritis. El conocimiento actual de la relación entre inflamación, nutrición y artritis ha dado lugar a un cambio radical en la comprensión de estas enfermedades.
Una alimentación sistemáticamente repetitiva puede provocar
la activación de procesos inflamatorios que posteriormente conducen a la artritis y a sus manifestaciones.
¿Qué hacer?
A excepción de la artritis aguda y repentina, con dolor intenso e inmovilidad, para la cual será siempre necesaria una evaluación clínica del médico, el estudio de los niveles inflamatorios y el Perfil Personal Alimentario a través del Food Inflammation Test son las primeras armas terapéuticas a utilizar.
Siguiendo los esquemas nutricionales propuestos, basados en el nivel de inflamación y los excesos de alimentos individuales, se restablecen los hábitos alimentarios adecuados para poder alcanzar rápida y fácilmente la recuperación del bienestar, apoyando a nivel nutricional cualquier terapia clínica indicada, incluso aquellas farmacológicas clásicas.
Otras sugerencias
En muchos casos existe una tendencia a eliminar diferentes alimentos de la dieta, en lugar de eso, es importante entender que no hay alimentos malos o buenos, sino que se puede encontrar un equilibrio individual de acuerdo con el Perfil Personal Alimentario que surge como resultado del Food Inflammation Test, el cual
propone una dieta de rotación, y nunca de eliminación.
Los problemas específicos de asimilación pueden mejorar con el uso de enzimas digestivas en ciclos terapéuticos, tomándolos antes de cada comida.
El reequilibrio de una dosis correcta de vitamina D3es fundamental, mientras que el uso de aceites comestibles como el de perilla, de grosella negra (Ribes nigrum) y Omega 3, puede ser muy útil para el control de la inflamación y el dolor. Tratamientos fitoterapéuticos
a base de Boswellia, o terapias con MSM también pueden tratar eficazmente el dolor.
Durante años se pensó que el intestino solo realizaba funciones de absorción, mientras que hoy en día sabemos claramente cuán importante es su papel en el funcionamiento del sistema inmunológico, en resumidas cuentas: “si la barriga está bien, todo el cuerpo está bien”.

Deja un comentario